Keep Walking

Insomniac

Posted in Dark Chest Of Wonders, Diario by Martín on agosto 3, 2006

Eran las 3:20 de la madrugada cuando me desperté, sólo para darme vuelta en la cama y seguir durmiendo. La gata, que se había tomado el atrevimiento de acomodarse a mi lado, se movió como si yo fuera el intruso.
Cierro los ojos, meto la mano bajo el acolchado (el frío cortaba la piel) y, en el silencio casi absoluto se empieza a escuchar un débil tic, tic, tic…
No presté atención, traté de seguir durmiendo, pero el sonido parecía amplificarse, como empecinado en llamarme la atención, en no dejarme dormir, en volverme loco.
TIC TIC TIC!
Mierda! Está goteando la mochila del inodoro, me tengo que levantar, no lo soporto.
Abro la puerta de la pieza. Por el rabillo del ojo alcanzo a ver que la manga de la campera que está colgada en la silla (una mera silueta en la penumbra) pareció moverse. La miro fijo, nada. No me importa, en el estado en que me encontraba era capaz de cagar a trompadas a la nena de “La Llamada” sólo para seguir durmiendo.
Entro al baño (además de frío, húmedo). Empiezo a manotear el flotador, la valvulita, y demás estupideces, hasta que parece callar. Sin embargo, una gotita queda pendiente, como si se hubiera detenido en el tiempo, o estuviera esperando que me vaya, para continuar y lanzarse de cabeza al tanque.
Salgo del baño. Miro fijo la campera (movete ahora si sos guapa? vas a ver como te rompo el tuje a patadas). Me voy a acostar.
La cama ya se enfrió. Si hubiera seguido con la flaca estaría durmiendo calentito y, de seguro, no escucharía nada. Con ella me enteré que roncaba, yo que me creía un señorito inglés. Por qué la dejé? Porque no la amabas, me contesto delirando ya por completo. Pero le hice daño – Más tarde hubiera sido peor (me contesta ese yo frío, desdoblado). Más tarde hubiera dolido lo mismo (pienso, ya volviendo a ser uno).
Qué delirio el del cuerpo cansado que no concilia el sueño!
Me acomodo de nuevo. Me tapo hasta las cejas. Silencio…cierro los ojos…
De golpe, estrepitósamente, como un ataque sorpresa: TICTICTICTICTICTICTICTICTIC!!!!!
Fuck!!!
Dormí mal. Deliré muchas cosas más, que mas vale no contar.
Puse el despertador a las 8:00, lo apagué. Me levanté a las 10:15.

Una respuesta

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  1. Kana said, on agosto 4, 2006 at 8:49 pm

    No hay nada como 5 o 6 vasos de awamori para empezar a conciliar el sueño y nublar cualquier intento de lograr una sinapsis melancólica.
    ¡CHAN! ¡Qué cagada! ¡No tengo awamori! ¡Cuac!


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