ghost in the bash
El muy maraca de Trapo se lo tenía guardado desde el año pasado, pero no contaba nada, vaya a saber uno por qué.
A lo mejor porque se olvidó (el trapo se puede olvidar de cualquier cosa, hasta de lo que te estaba contando hace dos minutos), a lo mejor por timidez (el trapo es un pibe que sabe mucho, pero es demasiado pelotudo como para regodearse en ello), a lo mejor porque no creía que su material valía tanto como para publicarlo, hasta que vió la sarta de boludeces sin sentido que yo escupo por estos pagos.
El tema es que, podrido de quedar hablando sólo con la pared de cosas que la mitad de nosotros apenas entiende y no teniendo un sope para el psicoanálisis, decidió contarle sus ideas a un weblog.
Y parece que funciona la cuestión ya que, por accidente o no, se le cayeron ya un par de artículos más que interesantes.
Yo recomiendo que lo vayan agregando a sus feeds. Es muy probable que cada dos o tres meses (o cuando se le raje por el culo) aparezcan algunas reviews de importancia.



El pingback lo delató.