Linux y las Supercomputadoras
Mientras la batalla final se libra en las PC de escritorio, ya hace rato que terminó para el lado de los servidores. Windows ha sido desbancado y sin posibilidad de recuperarse en el ámbito de las grandes y medianas computadoras. Linux se ha impuesto ya en la mayoría de ellas, pero no es al sistema de Microsoft al que ha derrocado, sino a Unix, el anterior sistema dominante. No existe sistema operativo propuesto por el gigante de las ventanas que soporte un buen clustering. En realidad nunca lo hubo.
Mare Nostrum*, por ejemplo, la supercomputadora establecida por IBM en la Universidad Politécnica de Cataluña funciona bajo SuSE Linux y se utiliza, entre otras cosas, para la investigación del genoma humano, la estrucutura de proteínas y el diseño de nuevos medicamentos.
Algunas de estas super máquinas tienen un sistema operativo diseñado específicamente para la función que desempeñen pero según una evaluación de top500.org y de acuerdo a sus estadísticas en rendimiento en sistemas operativos, Linux esta a la vanguardia arrasando en más de un 70%.
Existe el Windows Compute Cluster Server 2003, pero la porción de mercado que logra es de apenas un 1,20 % y no figura en los charts de performance.
¿Por qué se dan estos números?
Quitando los fundamentos estríctamente técnicos: Mayor libertad produce mejores sistemas, y eso es lo que les interesa a los que montan supercomputadoras, al mismo tiempo que tener el total control sobre lo que hacen, pudiendo adaptar el software completamente a sus necesidades, sin depender necesariamente de terceros.
La escalabilidad de Linux como sistema operativo para grandes sistemas es incuestionable, sus propiedades como sistema usuario, servidor, procesos, capacidad de trabajo, estabilidad y su condición de “ampliabilidad” vs. calidad en los servicios ofrecidos, lo consoilidan como el S.O. más usado en el área de de la investigación y desarrollo.
Cuestiones como estas me traen de vuelta a una de mis primeras intrigas como estudiante: ¿Por qué Linux sigue siendo el gran ausente en la Universidad Tecnológica Nacional? Nunca lo sabré…
*Mare Nostrum:
Localización: Barcelona, España.
Fecha de puesta en marcha: 12 de abril de 2005.
Arquitectura: PPC64 (IBM PowerPC 970).
Sistema Operativo: SuSE Linux.
Procesadores: 10240.
Memoria: 20480 GB.
Potencia: 63830 GFlops.
Puesto actual en el Top 500: 13.
Mejor puesto en el Top 500: 5.
Sitio Web: http://www.bsc.es
Fuentes:
Be Linux My Friend
Be Linux My Friend
Calex
Master Magazine
Baudio
Top 500





Tratar de explicarle esto a la gorda pelotuda es imposible… guiño guiño
¡Jaja!
Sublime tu comentario Shiba.
Aunque la mayoría no lo capte, jeje…
Es porque la gente de la UTN es el 1% que sabe más que todos. ¿Quién conoce a la Universidad de Cataluña?
Ah, bueno. Barcelona, Cataluña… en fin.
Hola a todos!!!
Ultimamente estoy muy interesado en este tema de las supercomputadoras y revisando siempre encuentro que linux es lo mejor para estos aparatos…
¿Como ó donde aprende uno hacer una supercomputadora?
La supercomputadora más poderosa de Latinoamérica acaba de ser presentada hace pocos días. Se trata de Aitzaloa, que “cuenta con 540 procesadores Quad Core, lo que se traduce en dos mil 160 núcleos de procesamiento que muestran una capacidad de 18.48 Treaflops” perteneciente a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), en México. Por supuesto utiliza linux (CentOS 5.2). Saludos.
Ojalá esto sea el comienzo del fin de windows!!
Yo por mi parte en mi maquinita uso ubuntu linux,,, porque me harté de los continuos cuelgues, virus pantallas azules, y toda la mugre de microsoft….
Cada día funciona mejor mi compu…
Linux, lo mejor para una máquina..!!
[...] operativos más seguros del mundo, como OpenBSD, y aplicaciones específicas de alto rendimiento en supercomputadores, sino que se ha desarrollado software de primer nivel y de uso generalizado. Nombres como [...]
[...] más seguros del mundo, como OpenBSD, y aplicaciones específicas de alto rendimiento en supercomputadores, sino que se ha desarrollado software de primer nivel y de uso generalizado. Nombres [...]